| 1 cuota de $29.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 3 cuotas de $9.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 2 cuotas de $14.500 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.000 |
| 6 cuotas de $6.386,76 | Total $38.320,60 |
| 6 cuotas de $6.687,88 | Total $40.127,30 |
| 6 cuotas de $7.144,63 | Total $42.867,80 |
Julien Offray de La Mettrie
Tratado sobre el alma
Introducción, traducción y notas de Adrián Ratto
“Los niños son como pájaros que sólo aprenden unas pocas palabras e ideas a la vez, porque tienen el cerebro blando. El juicio marcha a paso lento detrás de la memoria, pues es necesario que las ideas se formen y se graben en el cerebro… El ingenio se incrementa a través del intercambio con aquellas personas que también lo poseen y se embellece con la comunicación de ideas o del conocimiento ajeno. Una vez que la adolescencia ha finalizado, resulta difícil aprender una lengua o una ciencia pues las fibras, poco flexibles, no tienen ya la misma capacidad para recibir y conservar las ideas adquiridas. El anciano es esclavo de los prejuicios que se han endurecido con su edad... El resultado: carencia de sangre y de movimiento; carencia de familiares y amigos, pues ya no se los reconoce; carencia de uno mismo, pues ya no se sabe quién se es… ¿Se debe, por este motivo, ser un misántropo y despreciar la vida? No. Si se tiene el placer de sentir, no hay mayor bien que la vida. Si se ha sabido gozarla, por mucho que se diga y que canten nuestros poetas, valió la pena nacer, vivir y morir.”
El Tratado sobre el alma, fue condenado a ser quemado en la hoguera por el Parlamento de París, el 7 de julio de 1746.
